Hubo un tiempo en el que los periodistas podían permitirse el lujo de ignorar a los lectores, no existia una interaccion . Existía un esquema simple: el periodista tenía las informaciones y las opiniones bajo su competencia, y no tenía que hacer más que verterlas sobre los lectores, que consumían, en un acto de comunicación puramente unidireccional, sin oportunidad de responder. Afortunadamente esta situación ha dado un vuelco en los últimos años, la opinión individual y su expresión han entrado en una nueva dimensión a la que los periodistas deben adaptarse.Con la llegada de internet y la aparición de los blogs, videoblogs y el resto de herramientas que han hecho posible la aparición del periodismo ciudadano, ya no tiene sentido ignorar a los lectores y sentirse superiores, por muy periodistas que seamos. Como comunicadores, debemos respetar esas nuevas vías de comunicación que se han abierto. La unidireccionalidad del periodismo clásico ha muerto, ya nada volverá a ser lo mismo. Es por ello que la actitud del periodista respecto a un mundo que cada vez está más y más abierto ante nuestros ojos debe ser muy diferente a la actitud del periodista tradicional. Ahora todos los ciudadanos, los mismos que antes debían limitar-se a leer y escuchar, tienen la posibilidad de hacer publicas sus propias informaciones y opiniones.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario